Decenas de científicos han urgido al presidente electo de EEUU Donald  Trump, a que reconozca “la evidencia del cambio climático”. El director del Instituto Goddard de la NASA, Gavin Schmidt, desafió personalmente al presidente electo -“Al calentamiento global no le importa el resultado de las elecciones norteamericanas”- y advirtió que habrá dimisiones en cadena entre los científicos si el presidente persiste en su “negacionismo”.  “La cuestión es así de simple: el clima está cambiando”, declaró Schmidt a The Indepent en días pasados. “Puedes admitirlo o negarlo, o llenar tu gobierno con gente que lo niega, pero la naturaleza se reserva el último voto”. El desafío del máximo responsable de la investigación del cambio climático de la NASA llegó a los pocos días de la carta dirigida por decenas de científicos anteriores reclamando a Trump que acepte la evidencia y se retracte de sus declaraciones alegando que el calentamiento global es “un cuento chino”.

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Ahora, durante una entrevista con un grupo de periodistas de The New York Times el presidente echó para atrás sus declaraciones pasadas. Ahora Trump cree que la actividad humana sí tuvo parte de la culpa del cambio climático, aceptando además que el concepto es real y no algo inventado por China para “hacer menos competitiva la industria de manufactura en los Estados Unidos”, como mencionó antes de ser elegido presidente. El presidente electo ha reconocido que examinará el Acuerdo de París con “una mente abierta” y no ha confirmado su intención de abandonarlo, tal y como prometió durante la campaña. Cientos de compañías norteamericanas (entre ellas, Nike, Levi Strauss o Starbucks) se sumaron la semana pasada a una petición reclamando al presidente electo que no abandone el Acuerdo de París sobre el cambio climático -suscrito ya por una largo centenar de países- y adviritiendo que “un frenazo en las energías limpias puede poner en peligro la prosperidad del país”. Así que esperemos, que al final se reconozca que los acuerdos a los que llegaron casi 200 naciones en la cumbre climática de París de este año son el mejor camino que ha ideado el mundo para frenar en menor o mayor porcentaje las actividades humanas que han servido de catalizador al cambio del clima global, o al menos que ésto sea los primeros pasos.

Fuente: The New York Times, Gizmodo, El Mundo