La próxima temporada de huracanes no se ha podido pronosticar como otras, pues la transición de los fenómenos de la Niña y el Niño influirán en la llegada de eventos atmosféricos, informó Ernesto Morales del Servicio Nacional de Meteorología (SNM) de Estados Unidos en Puerto Rico.

“Estamos en la Niña y a principios de verano se espera que venga el Niño”, indicó Morales, al señalar que hasta a los más expertos se le ha hecho sumamente difícil hacer un pronóstico, por lo que se tendrá que esperar hasta mediados de abril o quizás hasta mayo para poder tener una idea más clara de cómo será la actividad atmosférica. La llegada del Niño a principios de verano podría ser una buena noticia, pues este fenómeno trae tiempos más secos y menos huracanes. Aún así, Morales advirtió que se tienen que tomar las debidas precauciones, pues un solo huracán puede ser desastroso, como fue Andrew, que azotó al estado de Florida en el 1992, estando activo el Niño. La temporada de huracanes comienza el 1 junio y se extiende hasta el 30 de noviembre.

Así mismo, en una reunión celebrada en México hace dos días, el gerente del Servicio Meteorológico de ese país René Lobato Sánchez en conjunto al meteorólogo del Centro Nacional de Huracanes Lixon Ávila, señalaron que es muy temprano para dar el número de ciclones tropicales que puedan formarse.  Indicaron que el Centro Nacional de Huracanes cuenta actualmente con 10 aviones para monitorear la cuenca atlántica. El año pasado realizaron 100 misiones con 900 horas de vuelos continuos.