GINEBRA, 26 de junio de 2011 (OMM) – Según el nuevo número del Boletín El Niño/La Niña hoy publicado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y comunicado de prensa 946, existen posibilidades de que se forme un episodio de El Niño entre julio y septiembre. Por el momento se considera incierta la posible intensidad de ese eventual episodio.  Desde que en abril de 2012 se terminara el episodio de La Niña de 2011/12 han prevalecido unas condiciones neutras, es decir, no ha habido episodios de El Niño ni de La Niña, y es probable que esas condiciones persistan hasta, por lo menos, la primera mitad del verano del hemisferio norte (invierno del hemisferio sur). A partir de julio pueden darse unas condiciones neutras o un episodio de El Niño, siendo ligeramente mayores las posibilidades de que se forme El Niño. Se considera poco probable que vuelva a formarse un episodio de La Niña. El Boletín se basa en la información facilitada por los centros de predicción climática y por los expertos del mundo entero y es una fuente autorizada de información sobre un fenómeno que tiene efectos generalizados en el tiempo y el clima –y en las vidas humanas y los medios de subsistencia– del mundo. Los conocimientos científicos sobre los fenómenos de El Niño y La Niña se han convertido en una importante herramienta para las instancias normativas y los encargados de la planificación en los ámbitos de la reducción de los riesgos de desastre, la gestión del agua o los sectores de la agricultura y la salud, por citar tan solo unos pocos ejemplos. El Niño se caracteriza por temperaturas inusualmente cálidas en la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial, mientras que La Niña se caracteriza por temperaturas oceánicas inusualmente frías. Ambos fenómenos pueden llegar a durar unos cuantos meses y a ellos se atribuyen cambios significativos de la circulación atmosférica y la precipitación en diversas regiones. “Sobre la base fundamentalmente de una acumulación de calor en la zona más profunda del océano Pacífico tropical producida desde principios de mayo, la mayoría de los modelos climáticos estudiados predicen que se va a formar un episodio de El Niño entre julio y septiembre y que se prolongará hasta finales de 2012”. Aunque muchos de los modelos que predicen la formación de un episodio de El Niño indican actualmente que tendrá una intensidad débil, las predicciones sobre la intensidad efectuadas en una etapa tan temprana no son muy precisas. “Así pues, por el momento se considera incierta la posible intensidad de ese eventual episodio de El Niño”, se dice en el Boletín.  La incertidumbre en cuanto a si se van a dar unas condiciones neutras o si se va a producir un episodio de El Niño en el segundo semestre de 2012 se debe a que se desconoce si el calentamiento previsto del océano Pacífico se producirá a una escala lo suficientemente amplia para provocar cambios en la atmósfera, lo cual es una condición necesaria para que se forme un episodio de El Niño. Hacia agosto debería haber mayor certidumbre en cuanto a las perspectivas a más largo plazo. En el pasado se han asociado episodios de El Niño con fenómenos como la sequía en Australia, Indonesia o en zonas del noreste de América del Sur y con fuertes lluvias en Ecuador y en el norte de Perú. Sin embargo, ningún episodio de El Niño es idéntico a otro y además varían dependiendo de la época del año durante la cual se producen. Es importante tener en cuenta que en las características climáticas estacionales, además de El Niño y La Niña, influyen otros factores, entre los que se encuentran, por ejemplo, las condiciones en el océano Atlántico y el océano Índico tropicales, que pueden influir en las características climáticas de las zonas continentales del entorno. Así pues, la situación en el Pacífico tropical seguirá vigilándose de cerca. Durante los próximos meses, los expertos en predicción climática seguirán facilitando periódicamente interpretaciones más detalladas de las fluctuaciones del clima regional, que difundirán los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales.

Mi comentario: Los últimos eventos Niños para Venezuela, han traído precipitaciones muy por debajo de los promedios, OJO: no sequía que es una anomalía transitoria en la que la disponibilidad de agua se sitúa por debajo de los requerimientos estadísticos de un área geográfica dada, donde el agua no es suficiente para abastecer las necesidades de las plantas, los animales y los humanos. Recomiendo ser prudente con el manejo de éste tipo de información a fin de no causar una alarma innecesaria, más aún cuando se desconoce con que intensidad puede afectarnos éste fenómeno.