Emitir una alerta meteorológica o indicar un evento meteorológico severo, no es cuestión de sólo ver nubes o imágenes satelitales. Se deben conjugar una serie de herramientas que puedan dar la certeza de alerta a una población sin generar una falsa alarma. Los registros pluviométricos de las estaciones en tiempo real, las trazas de un radar doppler, las apreciación de observadores meteorológicos en el área posiblemente afectada y hasta los reportes de los pobladores, podrán dar mayor severidad a la hora de emitir una información tan delicada como las alertas. La atmósfera constituye el medio ambiente del hombre y las características atmosféricas que conforman lo que denominamos “tiempo” y “clima”, ejercen una influencia determinante en su actividad. Estas características beneficiosas en ocasiones a veces se tornan violentas y provocan pérdidas de vidas y bienes. Existen límites fundamentales en los procesos de predicción del tiempo, pero en la actualidad la mayor barrera a la que se enfrentan unas predicciones meteorológicas más detalladas es la calidad y la cantidad de datos disponibles para quienes pronostican el tiempo. Los Servicios Meteorológicos Nacionales, responsables de la predicción del tiempo, vigilan permanentemente las condiciones atmosféricas y mantienen informados a los organismos de protección civil tanto como al público general cuando las mismas pueden afectar a la población. La información meteorológica, ya sea como diagnóstico (estado del tiempo) o pronóstico, es de importancia primordial para los organismos participantes de la Defensa Civil en los casos que pueda prevenirse un desastre a partir de un pronóstico meteorológico de tiempo severo, o bien que se pueda identificar un fenómeno meteorológico que esté produciendo algún riesgo para la población o que pudiera manifestarse a posteriori, como consecuencia del mismo.
La vigilancia meteorológica de carácter operacional permanente, es la que permite a estos Centros efectuar la elaboración y difusión de informes extraordinarios (avisos de Alertas Meteorológicos) cuando se advierte la posibilidad de que se desarrolle algún fenómeno severo con posibilidad de ocasionar daños a los bienes o a las personas, en el área de cobertura. Estos avisos se originan cuando de acuerdo con el análisis de la situación meteorológica imperante, con la disponibilidad de toda la información, y siempre dentro de los límites que impone la exactitud sinóptica, se determina una alta probabilidad de que se desarrollará un fenómeno meteorológico de características violentas o anormales. Las Alertas, serán consecuencia de la ocurrencia (prevista o no) de alguno o algunos de los fenómenos siguientes:

  • Precipitaciones en área de inundaciones o en sus cuencas fluviales.
  • Tormentas intensas (con probabilidad de caída de granizo y/o ráfagas, si su predicción fuera posible).
  • Lluvias y/o nevadas muy intensas y/o persistentes.
  • Vientos muy fuertes y persistentes.
  • Ola de calor o de frío.
  • Entre otros.

Los servicios meteorológicos utilizan una escala de colores para identificar las alertas meteorológicas, la misma debe ser utilizadas de manera responsable por quienes dirigen la información hacia la colectividad:

ALERTA VERDE: no existe ningún riesgo meteorológico.

ALERTA AMARILLA: no existe riesgo meteorológico para la población en general aunque sí para alguna actividad concreta. Este nivel no genera ningún aviso pero hace una llamada para que se esté atento a la predicción meteorológica en vigor. Se emite esta información en un boletín meteorológico.

ALERTA NARANJA: existe un riesgo meteorológico importante (fenómenos meteorológicos no habituales y con cierto grado de peligro para las actividades usuales).

ALERTA ROJA: el riesgo meteorológico es extremo (fenómenos meteorológicos no habituales de intensidad excepcional y con un nivel de riesgo para la población muy alto).

Por otro lado, el indicar un tiempo severo no puede ser con sólo observar una imagen infrarroja por ejemplo, con intensos colores llamativos que “escandalizan” y dan la impresión de que la cosa esta muy mal. Muchas veces éstas imágenes indican topes de nubes muy fríos que ni siquiera producen una actividad eléctrica moderada ni mucho menos precipitaciones relevantes.

Imagen Infrarroja indicando desarrollos convectivos que muchas veces son indicados como "severos" y sólo dejan precipitaciones dentro del rango normal para una zona sin ocasionar riesgos de bienes y vidas humanas

Debemos ser prudentes, responsables y sobre todo “buenos meteorólogos”  a la hora de alertar a una población, sino terminaremos alarmándola. El nefoanálisis es una herramienta muy valiosa para emitir las predicciones meteorológicas, pero no es la única.