Comunidades de San Pedro en Caracas aprenden sobre cambio climático. El proyecto fue desarrollado por la Cátedra Libre de Cambio Climático de la Universidad Central de Venezuela (CLCC−UCV) para sensibilizar y capacitar a las comunidades sobre el tema; especialmente, sobre adaptación. Los expertos presentaron los resultados y sugieren que el Ministerio de Educación incorpore esta materia como parte del currículo educativo. ¿Qué puedo hacer para que mi familia y yo mejoremos nuestra huella ecológica? Preguntó un niño de 14 años del sector Los Rosales de la parroquia San Pedro de Caracas a uno de los investigadores de la CLCC−UCV, luego de advertir que él y su grupo familiar superaban el promedio nacional que es 2.8. El liceísta aprendió a calcular esa cifra en el taller que hizo con su comunidad, guiados por la CLCC−UCV. Hoy sabe que la huella ecológica es un indicador de impacto ambiental, clave para el desarrollo sostenible, que muestra la demanda de recursos naturales del humano. Ha comprendido que el resultado de esa operación matemática indica la marca, que deja en la Tierra, su estilo de vida e identifica la capacidad del planeta para sostener, en el tiempo, esos requerimientos. También devela cuántos planetas Tierra necesitaría de continuar con su forma de vida. Los resultados del trabajo realizado fueron mostrados en el Planetario Humboldt. La coordinadora de la CLCC-UCV, Griselda Ferrara explicó que “la actividad de formación fue desarrollada durante un año, y forma parte del Programa Pequeñas Donaciones, de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)”. Destacó, que “entre los objetivos de la cátedra, la difusión de cambio climático, en todos los estamentos de la sociedad es prioridad, ante el desconocimiento sobre el tema y todo lo se nos avecina”. La investigadora dijo que escogieron la Parroquia San Pedro, “por ser la comunidad más cercana a la universidad. Tuvimos una receptividad muy grande con el Consejo Comunal de Los Rosales de San Pedro. El proyecto lo enfocamos, también, hacia las comunidades educativas y hubo gran aceptación por parte del Colegio Nuestra Señora del Carmen y del Liceo Urbaneja Achelpohl”. Como metodologías para sensibilizar y capacitar a la comunidad utilizaron video foros y talleres. “Los resultados superaron nuestras expectativas, ellos montaron un proyecto que lo están enfocando hacia la concienciación de la comunidad”. Otro de los miembros de la cátedra, Rafael Lairet dijo “conformamos un triángulo exitoso: consejo comunalcomunidad educativa−CLCC más el apoyo del Servicio Comunitario de la UCV, en la figura de estudiantes del quinto año de Ingeniería. Este equipo de trabajo aseguró que se cubrieran todos los aspectos previstos. Desde las primeras reuniones, la comunidad, siempre mostró interés en participar y buscar la colaboración de la cátedra para empoderarse del tema; entendido el término como la capacidad para disponer de la información y actuar; es decir, usar los datos adquiridos sobre cambio climático para aplicar en sus comunidades”. Lairet agregó que el mayor desafío fue lograr coordinar el tiempo con los centros educativos. “Este proyecto requiere mucha duración, y tuvimos que disponer del horario que usa la comunidad educativa para formar a nuestros hijos. La experiencia nos lleva a sugerir que esta actividad debe ser llevada por el Ministerio de Educación. Que cambio climático deje de ser un elemento complementario de formación y se convierta en un tema transversal”. La CLCC−UCV nació en 2009. La conforman académicos de la UCV, Unimet, USB y UCAB. Fue creada para elevar el nivel de conocimiento sobre cambio climático mediante educación formal e informal, dirigida a las comunidades e instituciones del Estado. Ha desarrollado talleres especiales para comunicadores sociales. Los siguientes cursos serán para las alcaldías, gobernaciones y empresarios. “Considerando que las alcaldías son los entes más próximos a las comunidades, es importante que sean concienciadas. La idea es que sepan cómo llegarle al tema, aplicarlo y resolver según los requerimientos de sus municipios”.