El planeta tendrá un segundo más. Los relojes de todo el mundo se atrasarán un segundo el próximo sábado 30 para compensar los últimos 3,5 años.  Los días están durando un poco más y por eso ese día se necesita hacer un pequeño ajuste. Así lo dispuso el IERS (International Earth Rotation System Service), organismo encargado de vigilar la velocidad de rotación de la Tierra. Normalmente un día tiene una duración de 86400 segundos. El día 30 de junio durará un segundo más. Lo concreto es que el planeta está rotando cada vez de forma más lenta, y aproximadamente en 5.000 millones años un día tendrá 48 horas en lugar de las 24 horas actuales. De hecho, cada año hay un desfase aproximado de 0,4 segundos.  Esto ha hecho pensar a los científicos y técnicos que deciden, desde un laboratorio y con fórmulas matemáticas, cómo unificar la medición del tiempo, medidas y pesos para cualquiera situación que requiera esta magnitud como referencia para dar valores con alta exactitud. El próximo 30 de junio se va a corregir la pereza de la Tierra. Los más de 300 relojes atómicos del mundo se atrasarán un segundo para empatar las 24 horas, con lo cual se compensa el atraso acumulado durante los últimos 3 años y medio. Lo que sucederá el próximo sábado 30 de junio podría ser la última vez que se haga, debido a que ya hay un movimiento mundial que está a favor de abolir estos segundos, llamados segundos intercalares, de los relojes. La decisión se tomará hasta el 2015. 

Aunque pareciera que en un segundo no significa nada, los científicos aseguran que significa mucho para un país. En ese lapso se puede perder una licitación o se puede quebrar a alguien en la Bolsa de Valores; un segundo puede ser un punto decisorio sobre el pago o no de un seguro de vida, de la entrada en vigencia o no de un Soat. De hecho, se decidió hacerse un sábado para afectar lo menos posible las transacciones en línea en el ámbito mundial. A pesar de que por el momento se trata de discrepancias menores, los especialistas del Servicio Internacional del Sistema de Rotación de la Tierra (IERS, por sus siglas en inglés), prefieren seguir con las prácticas del ajuste. Insisten en que es muy importante unificar la medición del tiempo, medidas y pesos para que en cualquier situación que requiera esta magnitud como referencia se puedan dar valores con la mayor exactitud.