Se ha supuesto durante mucho tiempo que nuestro sistema solar, al igual que los cometas tiene una cola. Así como cualquier objeto que se mueve a través de otro medio – por ejemplo, un meteoro viajando a través de la atmósfera de la Tierra – hace que las partículas formen como especie de una corriente que se va apagando detrás de él. Pero la cola de nuestra burbuja solar, llamada la heliósfera, nunca había sido realmente observada hasta ahora.

NASA

Crédito de la imagen: NASA / Goddard Space Flight Center

El Interstellar Boundary Explorer de la NASA, o IBEX, ha trazado los límites de la cola de la heliósfera, algo que nunca antes había sido posible. Los científicos describen esta cola, llamado la  heliocauda, en detalle en un artículo publicado hoy 10 de julio de 2013, en The Astrophysical Journal. Mediante la combinación de observaciones de los tres primeros años de las imágenes suministradas por el IBEX, el equipo trazó una cola que muestra una combinación de partículas de movimiento rápido y lento. Hay dos lóbulos de las partículas más lentas en los lados, las más rápidas por encima y por debajo, con toda la estructura retorcida, ya que experimenta el “tira y afloja” de los campos magnéticos fuera del sistema solar. El jefe de investigaciones del IBEX, David McComas, dijo que es difícil calcular la longitud de la heliocauda, pero su extremo al evaporarse podría alcanzar los 160.000 millones de kilómetros (100.000 millones de millas). “La cola es nuestra huella en la galaxia, y es emocionante el que estemos empezando a entender la estructura de la misma”, dijo Christian, otros de los científicos del proyecto. “El siguiente paso es incorporar estas observaciones en nuestros modelos y comenzar el proceso de comprender realmente nuestra heliósfera.”

Fuente: NASA News