El volcán Etna, en la isla italiana de Sicilia, entró en erupción en el cuarto episodio de este tipo que se registra en 2012, y expulsó una columna de cenizas que alcanzó entre los 6.000 y los 7.000 metros de altura. Durante la madrugada se registraron las primeras señales de actividad del Etna que registró un episodio eruptivo a partir de las 8.00 horas (06.00 GMT). La erupción tuvo lugar en un cráter muy activo del sureste del volcán y la lava avanzó por la ladera del Valle del Bove, una zona desértica, mientras el viento ha hecho que la nube de cenizas se desplazara hacia el este. Por el momento esta nueva erupción no ha comportado alteraciones en la actividad del aeropuerto de Catania, próximo al volcán, aunque se ha previsto la posibilidad de variar algunas rutas si fuera necesario, informaron los medios de comunicación italianos. Durante 2011, este volcán de 45 kilómetros de diámetro, localizado en el este de Sicilia, que se infla y se desinfla por la presión de su magma interno, entró en erupción en 18 ocasiones.