El número de manchas solares que producen la mayoría de las erupciones o llamaradas, ha estado muy bajo los últimos días. Sin embargo los astrónomos aficionados y especialistas en el clima espacial han estado observando un gran número de filamentos magnéticos que serpentean a través del disco solar. 

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Foto: Sergio Castillo desde Inglewood, CA

“Los filamentos están apareciendo por toda la superficie solar”, dice Castillo. “Cada uno tiene una forma y longitud única”. El más largo en tramos al hemisferio Sur del Sol, mide más de 400.000 km de extremo a extremo. “Es una de las estructuras filamentosas más largas que jamás haya visto”, dice el observador veterano Bob Runyan de Shelton, Nebraska. Si alguno de los filamentos se derrumba, podría llegar a la superficie estelar y hacer explosión, produciendo una llamarada Hyder. Estos Filamentos también pueden volverse muy inestables y estallar hacia afuera, lanzando pedazos de sí mismos hacia el espacio.

Las prominencias y filamentos solares son, como su nombre sugiere, grandes estructuras filamentosas compuestas de plasma denso y relativamente frío (~ 6.500K) suspendido en la corona solar, cuyo caliente gas se encuentra a 3 millones de grados. Los filamentos se encuentran a lo largo de líneas neutras magnéticas tanto en regiones activas como en calma del Sol. Algunas simplemente se apagan lentamente después de una vida de días a semanas; otras son expulsadas del Sol en erupciones espectaculares. Su nacimiento y muerte todavía es misteriosa en muchas formas.