Óptica atmosférica: ¿Alguna vez has visto nubes en el cielo que se vean diferente a las nubes “normales”?, ¿alguna vez te has preguntado por qué se forman los arcoiris? A veces hay fenómenos en el cielo que son afectados por la luz y hacen que las nubes y la atmósfera se vean muy coloridas o con una apariencia única. La óptica atmosférica nos muestra cómo se comporta la luz cuando pasa a través de la atmósfera. Desde los arcoiris hasta las auroras, estas características ópticas son dinámicas y permiten que aprendamos sobre las condiciones atmosféricas. Algunos de estos fenómenos se ven a menudo, otros pueden ser espectáculos que se ven una sola vez en la vida. A veces, el polvo, pequeñas partículas, y gotitas de humedad dispersan la luz para hacer que los rayos del Sol sean visibles mientras que en comparación, las nubes y las sombras de las montañas son oscuras, originando rayos crepusculares o rayos anti-crepusculares. En otros casos, el aire y partículas muy pequeñas pueden dispersar colores selectivamente para hacer que el cielo sea azul o que las puestas del Sol parezcan estar prendidas en llamas.

Las nubes brumosas y la niebla contienen minúsculas gotitas de agua que producen extraños efectos ópticos que son sobre todo anillados y de colores brillantes, incluyendo las nubes iridiscentes y la gloria. Los minúsculos cristales de hielo en la atmósfera pueden crear halos tras refractar y reflejar la luz. Hay gran cantidad de hermosos ejemplos de luz y de color que trabajan en la atmósfera. Acá uno de tantos ejemplos:

Un arcoiris doble ocurre cuando parte de la luz que entra en la gota de lluvia se refracta en los colores que lo componen, es reflejada en la pared trasera interior de la gota, y se refracta otra vez cuando sale de la gota. La zona oscura entre los dos arco iris se llama la banda de Alejandro. Imagen cortesía de Carlye Calvin / Corporación Universitaria de Investigaciones Atmosféricas

 

Las nubes noctilucentes, son débiles fenómenos en forma de nube, las más brillantes y dominantes en las capas de nubes polares. También conocidas como nubes mesosféricas polares, se encuentran en las capas más altas de la atmósfera, y son visibles al final del crepúsculo. Están compuestas de cristales de agua helada. El nombre significa luces nocturnas y es originario del Latín. Normalmente se ven en los meses de verano en latitudes entre los 50° y 70° al norte y sur del ecuador. Son las nubes más altas en la atmósfera terrestre, localizadas en la mesosfera a una altitud aproximada entre los 75 y 85 kilómetros. Normalmente son demásiado débiles para ser vistas, y sólo se aprecian cuando la luz del Sol las ilumina desde debajo del horizonte mientras que las capas más bajas de la atmósfera están en la sombra de la Tierra

Esta fotografía muestra las nubes estratosféricas polares iluminadas desde abajo cerca de Kiruna, Suecia. Se forman sólo a temperaturas muy bajas y son responsables de la destrucción de la capa de ozono en la atmósfera. Imagen cortesía de NASA / Lamont Poole

Este efecto se produce cuando la luz del sol es difractada por las gotitas de la nube en todo el borde de la nube." Los rayos crepusculares son también visibles en esta fotografía. Imagen cortesía de Carlye Calvino

Un arco iris lleno de rayos anticrepuscular aparece en el cielo de la tarde cerca de Carlsbad, Nuevo México. Imagen cortesía de Bob Henson / Corporación Universitaria de Investigaciones Atmosféricas

Al amanecer o al atardecer, el cielo puede aparecer de color rojo porque la luz azul se dispersa a cabo como la luz del sol pasa casi horizontalmente a través de la atmósfera. Esta imagen de la Dispersión de Rayleigh fue tomada al amanecer en Elephant Butte, Nuevo México. Imagen cortesía de Carlye Calvino