La Prensa ABC de España nos reseña hoy que el cometa Ison, que se encuentra a 156 millones de kilómetros de la Tierra, ya puede ser observado con un buen par de prismáticos, comúnmente llamados binoculares, apuntando a la constelación de Virgo.

Ison visto por Michael Caligiuri el pasado 2 de noviembre desde Anza Borrego Desert, CA. Esta imagen fue tomada a través de un telescopio refractor de 140 mm TEC (f / 7, 980mmfl) y una cámara SBIG ST-10MXE CCD. Compilado de 6 subexposiciones 5 minutos cada una a través de filtros RGB.

Ison visto por Michael Caligiuri el pasado 2 de noviembre desde Anza Borrego Desert, CA. Esta imagen fue tomada a través de un telescopio refractor de 140 mm TEC (f/7, 980mmfl) y una cámara SBIG ST-10MXE CCD. Compilado de 6 subexposiciones 5 minutos cada una a través de filtros RGB. Click para ampliar.

Observatorios astronómicos y aficionados demuestran que la roca se conserva en plena forma, con su núcleo helado intacto. Los científicos siguen este cometa con tanta atención porque, si logra superar su máximo acercamiento al Sol dentro de veinte días, en diciembre puede convertirse en uno de los más espectaculares de la Historia, tan brillante como la Luna llena e incluso visible en pleno día, reseña ABC. El 28 de noviembre se acercará peligrosamente al Astro rey, a 1.100 millones de km, cuando corre el riesgo de desintegrarse o fragmentarse por el calor. Si el cometa sobrevive, se aproximará a la Tierra el 26 de diciembre, a una distancia de 64 millones de kilómetros, sin ningún peligro para nuestro planeta. Ison podría convertirse en uno de los grandes cometas, por su brillo sin igual, por eso es llamado “El cometa del siglo”.

Foto de Michael Jäger hoy 10 de noviembre 2013 desde Jauerling Austria. Imagen con 8/2.8 FLI 8300 3x210 sec.

Foto de Michael Jäger hoy 10 de noviembre 2013 desde Jauerling Austria. Imagen con 8/2.8 FLI 8300 3×210 sec. Click para ampliar

Algunos expertos señalan que si Ison se desintegra antes de llegar al perihelio del Sol, su cola generaría una enorme nube de polvo que sería visible desde la Tierra, pero si reaparece después del candente encuentro, la cantidad perdida tras el perihelio conformaría una enorme cola de polvo visible en todo el planeta, cuyo brillo y longitud dependerá de lo que ocurra en esas horas cruciales ante el Sol. Si es capaz de sobrevivir, el espectáculo en nuestros cielos será recordado durante mucho tiempo. La cantidad de material perdido tras el perihelio aseguraría una enorme cola de polvo visible desde todos los puntos de nuestro planeta. El brillo y la longitud de lo que veríamos dependería mucho de la cantidad de material que sobreviviese y de una posible fragmentación.

Foto de Glen Wurden hoy 10 de noviembre 2013 desde Los Alamos, New Mexico, USA. Se usó una Nikon D600, 600 mm lens@f5.6, utilizando un multiplicador 3x, 88 segundos de exposición, ISO 6400

Foto de Glen Wurden hoy 10 de noviembre 2013 desde Los Alamos, New Mexico, USA. Se usó una Nikon D600, 600 mm lens@f5.6, utilizando un multiplicador 3x, 88 segundos de exposición, ISO 6400. Click para ampliar