Cada vez que Venezuela transita por su período seco habitual, especialmente durante los meses de febrero a mayo, se hace ya típico la aparición de la calina o calima. No es nada del otro mundo pero si se ha intensificado cada vez más producto de los numerosos incendios forestales que en su mayoría son ocasionados por el hombre. Este fenómeno deteriora la calidad del aire y reduce significativamente la visibilidad horizontal al extremo que el horizonte se pierde de nuestra vista y ni las montañas se logran observar de forma definida.

Calima-Caracas

La calina o calima es un fenómeno meteorológico consistente en la presencia en la atmósfera de partículas muy pequeñas de polvo, cenizas, arcilla o arena en suspensión. Cuando ésta ocurre por efectos del polvo, sales (sodio) o elementos propios del ambiente, se conoce como Calina tipo “A”; cuando se produce por eventos especiales, tales como incendios forestales u otros eventos de carácter contaminante, se le denomina Calina tipo “B”. En Venezuela durante estos meses, se ha llegado a detectar aproximadamente 500 incendios forestales diariamente a través del sensor MODIS alojado en el satélite TERRA de la NASA, lo cual es una de las principales causas de la calina que apreciamos. En Caracas se mantendrá aproximadamente hasta mayo.

CezZumWWwAA_m9H

Los puntos rojos representan los incendios forestales detectados por el satélite

Ahora bien, éste fenómeno meteorológico no desaparece con las primeras lluvias en nuestro país tal y como ha ocurrido en las ciudades donde ya se han registrados algunas precipitaciones y aún el fenómeno persiste. Las lluvias “no lavan la atmósfera” como creen algunos, aunque ayudan a atenuar los numerosos incendios que se vienen presentando y por lo tanto disminuye progresivamente éste principal factor contaminante. Las nubes que producen lluvias en nuestro país ubican su base aproximadamente a 600-700 metros durante su descarga y entonces ¿quién nos lava la atmósfera por encima de ésta altura? Explicando meteorológicamente éste efecto, debemos recordar que durante nuestro período seco se alojan sobre el país o próximo a nuestro territorio, sistemas de altas presiones que crean lo que se conoce como subsidencia, lo cual consiste en el descenso del aire frío hacia la superficie terrestre que se produce como respuesta compensatoria del aire que se ha calentado en dicha superficie por lo que ha disminuido su densidad y se eleva. Es el proceso inverso a la convección. Hasta que éste factor no desaparezca seguirá estancada la calina y todos los contaminantes que generemos en la superficie.

Flujo AyB

A los extremos sistemas de altas presiones, aire que desciende. En el centro una baja presión con aire ascendente.

Las lluvias irán apareciendo conjuntamente con los sistemas de baja presión en nuestro país, incluyendo a la zona de convergencia intertropical, área de convección por excelencia y con ello se podrá liberar todos éstos contaminantes a la libre atmósfera. Esto proceso sinóptico es lo que favorece a la desaparición de un buen porcentaje de la calina.