Paleoclimatólogos han arrojado una nueva luz sobre cómo la inclinación de la Tierra afecta al cinturón de lluvias más grande del mundo. Se analizaron los datos de los últimos 282.000 años que muestra, por primera vez, una conexión entre la inclinación denominada oblicuidad de la Tierra que cambia cada 41.000 años y, el movimiento de una banda de baja presión de nubes que es la mayor fuente de calor y la humedad de la Tierra, conocida como la Zona de Convergencia Intertropical, o ZCIT (Cinturón que determina el período lluvioso en Venezuela).

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“Tomé los datos y los puse a través de un prisma matemático para que pudiera ver los patrones y ahí es donde se puede observar el ciclo de oblicuidad de 41.000 años. A partir de esto, podemos entrar y ver cómo se compara con otros registros”, dijo DeLong, quien es profesor asociado en el Departamento de Geografía y Antropología de LSU (Louisiana State University). Junto a otros colaboradores en la investigación de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China y la Universidad Nacional de Taiwán, DeLong miró núcleos de sedimentos de la costa de Papúa Nueva Guinea y las muestras de estalactitas de cuevas antiguas en China. El análisis de los datos de DeLong reveló una oblicuidad tanto en el registro como en los modelos de ordenador paleontológicos. Los supuestos estándar sobre cómo las variaciones en la órbita influye en los cambios del clima de la Tierra se llaman ciclos de Milankovitch. De acuerdo con estos principios, la inclinación de la Tierra ha influenciado en la formación de la capa de hielo durante la Edad de Hielo, la lenta oscilación que se produce en un ciclo de 23.000 años en la cual la Tierra gira alrededor del Sol y se llama precesión. “Este estudio es interesante, ya que cuando empezamos a hacer el análisis espectral, el ciclo de inclinación de 41.000 años comenzó a aparecer en los Trópicos”, dijo DeLong. Este hallazgo demuestra que la inclinación de la Tierra desempeña un papel mucho más importante en la migración de la ZCIT del que se pensaba, lo que permitirá a los científicos del clima predecir mejor los fenómenos meteorológicos extremos. Históricamente, el colapso de la civilización Maya y varias dinastías chinas se han vinculado a las sequías persistentes asociados con la ZCIT. Esta nueva información es fundamental para comprender el clima global y el desarrollo socioeconómico humano sostenible, dijeron los investigadores. Además, los científicos del clima han comenzado a reconocer que, más que el cambio de Norte a Sur, la Zona de Convergencia Intertropical también se expande y se contrae, basados en esta información.