La formación, generada por una actividad volcánica, crece sin pausa desde que emergió sobre el mar en noviembre pasado. En tal sentido, BBC Mundo reseña: ¿Qué es mejor que tener una nueva porción de territorio? Que ésta crezca tanto que obligue a cambiar los límites de la zona económica marítima del país que es su dueño.

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Imágenes de la isla cuando emergió en noviembre de 2013. Imagen de archivo

Esto es lo que está a punto de pasarle a Japón: en noviembre pasado, el territorio nipón se agrandó de manera inesperada con el surgimiento de una isla en aguas del océano Pacífico, después una poderosa explosión subacuática. Ahora, el flamante islote está creciendo a una velocidad tal que haría necesario expandir la zona económica marítima exclusiva de Japón. La formación, generada por la lava acumulada de un volcán submarino y ubicada a unos 1.000 kilómetros al sur de Tokio, es más de 30 veces más grande que cuando emergió a la superficie, en noviembre pasado. Y las mediciones han generado entusiasmo en Japón, donde se pronostica que la expansión de la zona marítima tendrá efectos positivos en la economía.

Imágenes actuales. Reuters

Imágenes actuales. Reuters

Cuando la isla surgió, los científicos se mostraron escépticos: pensaron que el diminuto islote sería “lavado” por las aguas en cuestión de días. Pero el paso de los meses ha probado lo contrario: la acumulación de sedimentos de sucesivas explosiones submarinas ha hecho crecer sin pausa a la isla. Y su curiosa expansión también ha tenido extrañas repercusiones más allá del país asiático. En Estados Unidos, un grupo religioso afirma que la isla es una “manifestación de Dios” y “un llamado a que los pecadores se arrepientan”. Otros, en cambio, tienen una preocupación más liviana: tras la circulación de fotos en internet cuando apareció por primera vez, el islote había sido apodado Snoopy, por la semejanza de su contorno con el perro compañero de Charlie Brown en la popular historieta de Charles M. Schulz. Ahora, con el crecimiento acelerado y el cambio de forma, muchos anticipan que pronto hará falta cambiarle el apodo. Este sería un islote más, ya que debemos recordar que Japón está tratando de aclarar la propiedad de 280 islas remotas dentro de sus aguas territoriales y registrarlas como activos nacionales, una medida que podría irritar a China y a Corea del Sur que ya mantienen disputas con Tokio por este tema. La medida del Gobierno para inspeccionar las islas y reclamar aquellas que no tengan propietarios fue anunciada durante los primeros días de enero de 2014 y continúa con el plan iniciado hace cinco años, dijo un responsable de la secretaría de Política de Océanos y Asuntos Territoriales.