La calma significativa en El Atlántico tropical durante los meses de junio y julio pareciera haber cesado. Recordando que la temporada de huracanes para ésta cuenta inicia desde el 01 de junio hasta el 30 de noviembre, durante los dos meses pasados el comportamiento de la actividad ciclónica estuvo muy pobre. Ondas tropicales sin mayor afectación durante su paso, dos ciclones fuera de temporada Alberto (May 19-22) Beryl (May 26-30), el extraño huracán Chris (Jun 19-22) y otra tormenta Debby (Jun 23-27), todas por encima de los 25ºN de corta duración. Durante el mes de julio ninguna formación ciclónica se presentó. Ahora el mes de agosto inicia con la formación de la tormenta Ernesto muy cerca de las Antillas Menores, proveniente de una Onda Tropical, un área bajo observación identificada como la INVEST90L al Sur de Cabo Verde con una estructura hasta ahora potencial para ser un nuevo ciclón y otra área al Noroeste de las Bahamas. 

Las predicciones para la cuenca atlántica son de 12 tormentas tropicales, 6 huracanes y 2 huracanes mayores, por debajo de la temporada pasada. Sin embargo y de acuerdo a las estadísticas y el comportamiento actual para la zona, se prevé que el máximo de éstos eventos ocurran durante los meses de agosto y septiembre.

Un desvanecimiento gradual de la temporada pudiera tener lugar en octubre, dependiendo de lo rápido y fuerte que se presente El Niño de acuerdo a las predicciones de la OMM (Organización Meteorológica Mundial) y el CIIFEN (Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno El Niño). Recordemos que El Niño es un fenómeno caracterizado por las temperaturas superficiales del agua superiores a lo normal en todo el Pacífico central y ecuatorial. En parte del Atlántico ocurre lo contrario. Actualmente la temperatura del agua se calienta en el Pacífico con el patrón de tendencia hacia un Niño débil.

Condiciones actuales del Atlántico Tropical

Debemos tener en cuenta que estos sistemas tienen incidencia indirecta sobre Venezuela, activando la Zona de Convergencia de vientos (ZCIT) y cambiando el flujo zonal de los mismos, favoreciendo la formación de nubosidad productora de lluvias para casi todo el país dependiendo de la trayectoria y evolución de estos sistemas.