La nueva isla que emergió la semana pasada a unos 1.000 kilómetros al sur de Tokio debido a la fuerte actividad volcánica submarina, permanecerá allí debido al enfriamiento de su superficie, según aseguró un experto vulcanólogo japonés. El científico, que sobrevoló la isla, aseguró que el magma parece haberse solidificado y endurecido en la superficie del pequeño islote, dos factores que invitan a pensar que será permanente, al contrario que la mayor parte de estas islas que vuelven al océano a los pocos días.

366162_131921_1

“La corriente de lava era de unos 100 metros de largo y ha comenzado su camino hacía el mar”, detalló Setsuya Nakada, profesor de vulcanología en la Universidad de Tokio, tras el viaje realizado el pasado domingo. Durante su avistamiento, los integrantes de la expedición pudieron comprobar que por el momento continúa la actividad volcánica en la pequeña nueva isla, la primera en emerger en Japón en 27 años y situada en la cadena de islas de Ogasawara, perteneciente a la prefectura de Tokio. Además, desde que el servicio japonés de Guardacostas observara el pasado 20 de noviembre por primera vez la actividad en esta nueva isla, su tamaño se ha incrementado en más de 20 metros de altitud. El nuevo islote, que ocupa aproximadamente 200 metros de ancho, se formó debido a la primera erupción volcánica submarina en la zona en cerca de 40 años.

El lunes, seguía emanando humo con regularidad, cenizas y lava de dos cráteres descubiertos el viernes. El Gobierno japonés decidió esperar a ver si permanece en la superficie antes de bautizarla. “Es posible, no obstante, que la erupción dure mucho tiempo y que (la isla) crezca aún más”, indicó por otro lado Yoshihiko Tamura, del Centro japonés de Investigación Oceanográfica.