El NASA’s Solar Dynamics Observatory está monitoreando un agujero oscuro en la atmósfera del Sol, conocido como un “agujero coronal”. Se encuentra cerca de la extremidad occidental del sol apreciable en esta imagen ultravioleta extrema tomada durante las primeras horas de éste 05 de noviembre. Los Agujeros coronales son lugares donde el campo magnético del sol se abre y permite que el viento solar se escape. Una corriente de viento solar que fluye de este agujero coronal se espera que llegue a la Tierra el 06 de noviembre. Se estima posible tormenta geomagnética de las cuales ya sabemos sus consecuencias, interrupción en las comunicaciones y la formación de auroras en las altas latitudes. Los agujeros coronales señalan regiones del campo magnético solar, en las que las líneas de campo están abiertas, es decir en vez de cerrarse conectando zonas de polaridad opuesta, se dispersan en el espacio interplanetario. Los agujeros coronales, se manifiestan como manchas oscuras en las fotografías en ultravioleta o rayos X, debido a que su temperatura y su densidad son mucho mas bajas que en las zonas circundantes (luego emiten menos radiación) y pueden cubrir una gran proporción del disco visible.

Agujero coronal actual

Normalmente están presentes en los casquetes polares, pero suelen producirse en las zonas ecuatoriales, en este caso, crecen de tamaño girando con el Sol hasta conectar con la zona polar de la misma polaridad, disminuyendo posteriormente su tamaño. La secuencia completa suele durar de 6 a 8 meses. De los agujeros coronales  y siguiendo las líneas del campo, fluyen corrientes de partículas que son aceleradas por el campo electromagnético y constituyen fuentes de viento solar reforzado.  Cabe destacar entre los fenómenos coronales a los llamados “Transitorios coronales”, que son gigantescos bucles de materia coronal, lanzados hacia el espacio interplanetario con velocidades comprendidas entre los 200 y los 900 Km/s.