Las condiciones para un fenómeno El Niño intenso parecen estar desarrollándose en el Océano Pacífico, luego de que datos satelitales de la NASA revelaran fuertes similitudes con el ocurrido en 1997, considerado como uno de los más fuertes en el siglo XX. Según datos del satélite de Ocean Surface Topography Mission Jason 2, las temperaturas del océano en el Pacífico ecuatorial central y oriental son mucho más caliente de lo habitual debido a la desaceleración de los vientos alisios. Las condiciones recuerdan el mismo período de 1997. “Lo que estamos viendo ahora en el Océano Pacífico tropical se ve muy similar a las condiciones que ocurrieron a principios de 1997”, dijo el climatólogo Bill Patzert de la NASA.

Fuente: http://earthobservatory.nasa.gov/

Fuente: earthobservatory.nasa.gov

“Si esto sigue así, podríamos estar ante un evento fuerte de El Niño en el otoño. Pero no hay garantías”, agrega el científico. Igualmente cabe señalar, que ningún evento Niño o Niña se parecen climatológicamente, pero los datos actuales pudieran indicar que nos espera. Los mapas de arriba muestra la media de los diez días de la temperatura de la superficie del mar que se centró el 2 de mayo de 1997 (izquierda), y 3 de mayo de 2014. Las sombras en rojo y naranja indican que el agua está más caliente y por encima de lo normal. Las sombras de color azul-verde indica donde el nivel del mar y las temperaturas son más bajas que el promedio. Las condiciones normales de nivel del mar aparecen en blanco. El mapa de 1997 fue montado a partir de los datos recogidos por el satélite TOPEX/Poseidon, mientras que los datos de 2014 proviene de la topografía de la superficie del Océano Misión Jason 2. Los Mapas fueron elaborados por Marit Jentoft-Nilsen y Robert Simmon. En Marzo, el Buró de Meteorología de Australia advirtió que un evento climatológico de El Niño era posible, con un estimado de probabilidades del 70%. Además, señalaron que se desarrollaría en los primeros días de julio. Durante un fenómeno El Niño, los vientos orientales en el Pacífico permiten que grandes “olas” de aguas cálidas atraviesen el Pacífico hacia Suramérica. Las aguas superficiales en la parte central y oriental del Pacífico se vuelven más cálidas de lo normal, resultando en patrones climatológicos alterables que afectan la pesca y que pueden derivar en sequías para algunas regiones del mundo y severas lluvias en otras. El Niño de 1997-98 fue uno de estos eventos climatológicos más fuertes que se hayan observado. Norteamérica tuvo uno de los inviernos más cálidos y húmedos en los registros, particularmente en California y Florida. Perú, México y el resto de Centroamérica y partes de Suramérica soportaron devastadoras tormentas e inundaciones. La porción del Caribe con precipitaciones muy por debajo del promedio. Indonesia y partes de Asia sufrieron desastrosas sequías. En total, cerca de 2,000 personas murieron a causa del clima extremo causado por este fenómeno. En específico los cinco países miembros de la antigua Comunidad Andina de Naciones – Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela – fueron afectados en forma significativa por el fenómeno de El Niño en 1997-1998. Los efectos fueron distintos en cada uno de los países: ocurrieron fuertes precipitaciones e inundaciones en las zonas bajas de Ecuador, Perú y Bolivia; se produjeron déficits de agua y sequías en Colombia, Venezuela y el altiplano de Bolivia y tuvieron lugar cambios en las características del agua en el océano Pacífico.

Fuente: earthobservatory.nasa.gov