La ciencia detrás de las poderosas tormentas solares y sus interacciones con la magnetosfera de la Tierra y el clima, ahora puede ser visto en un video recientemente lanzado por la NASA. En esta animación, se puede ver como las partículas procedentes del viento solar son redirigidos alrededor de la Tierra, gracias a nuestro campo magnético, manteniendo la vida del planeta a salvo. Muestra la interacción entre el viento solar del sol y las corrientes oceánicas de la Tierra. Lo que es realmente asombroso acerca de este video es que las visualizaciones de datos subyacentes se basan en observaciones de satélite reales. Las corrientes oceánicas que se arremolinan fueron creadas a partir de datos reales de éstas mismas corrientes. Dynamic Earth explora el funcionamiento interno del sistema climático de la Tierra. Con las visualizaciones basadas en los datos de seguimiento por satélite y simulaciones avanzadas supercomputadoras, esta producción de vanguardia sigue un rastro de energía que fluye desde el Sol en los sistemas de enclavamiento que dan forma a nuestro clima: la atmósfera, los océanos y la biosfera.

El video se encuentra en inglés, sin embargo el servidor ofrece la oportunidad de colocar los subtítulos en español si así lo deseas. Sólo debes configurarlo donde dice “cc” tal y como te muestro en la siguiente gráfica:

Dynamic Earth explora la relación de la Tierra y el Sol. La Tierra está lo suficientemente cerca del Sol para tomar el sol con su calor, gracias a una serie de defensas naturales, incluyendo su campo magnético. Dinámica de la Tierra es el resultado de una colaboración a largo de dos años entre Spitz Creative Media, el Laboratorio de Visualización Avanzada en el Centro Nacional para Aplicaciones de Supercomputación (NCSA) de la Universidad de Illinois, Estudio de Visualización Científica de la NASA, y las producciones de Thomas Lucas, Inc. Producido en asociación con el Denver Museum of Nature & Science y la NASA Ciencias de la Tierra. Narrado por nominado al Premio de la Academia actor Liam Neeson.

Crédito: NASA explorer