Los observadores del cielo deberán estar atentos a las bolas de fuego durante las noches siguientes. Los meteorólogos dicen que la Tierra podría estar dirigiéndose hacia una nube de escombros del cometa Encke. Si es así, los meteoritos del tamaño de guijarros y piedras pequeñas que golpearán la atmósfera terrestre a 25 km/s producirán una lenta llovizna de meteoritos muy brillantes que vuelan desde la constelación de Tauro. De ahí el nombre de “Táuridas”. Esta lluvia de meteoritos se espera se intensifique durante las noches de Nov. 5-12. La NASA mediante sus cámaras ya está recogiendo algunas bolas de fuego de las Táuridas, “7 en las últimas dos noches y 11 en total desde Halloween”, señala Bill Cooke, de The Meteoroid Environment Office. “Lo que siempre me llama la atención de los Táuridas”, dice Cooke, “es lo profundo que penetran en la atmósfera terrestre. Por término medio, lo hacen a una altitud de 44 kilómetros. Esto contrasta con las Oriónidas recientes, que se queman a una altitud promedio de 58 millas. Parte de esto se debe a la diferencia de velocidad: Las Táuridas son lentos (27 km/s), mientras que Oriónidas son más rápidos (66 km/s). Además, muchos de las Táuridas están hechos de material más fuerte que las Oriónidas “. Ayer, Cooke recibió un informe de un cazador en Tennessee, que tuvo a la vista un meteorito el cual hizo todo el camino a 18,5 millas de altitud: “En la mañana del 30 de octubre aproximadamente a las 06:00 CDT pude observar una luz blanca brillante que apareció desde el norte, iluminando el bosque como la luz del día, arrojando sombras de los árboles, y al pasar por encima de la cabeza en un par de segundos, las sombras rápidamente cambiaron de dirección. Era tan intenso que sentía como un reflector de un helicóptero encima de la cabeza, pero no hizo ningún ruido. Posteriormente el sonido de las aves no se hizo esperar junto a la desaparición del meteorito. En mis 62 años de vida en este planeta, y ser testigo de algunas duchas de varios meteoros muy brillantes te puedo decir que nunca he visto nada como esto.

En el diagrama orbital, la ubicación de la Tierra se denota con el color rojo. Las órbitas de los meteoritos (amarillo)  coincide con el cometa Encke (naranja), lo que confirma su asociación

Encke es el cometa de menor periodo de todos los conocidos hasta el momento. Su designación actual es 2P/Encke. Fue visto por primera vez en París el 17 de enero de 1786 por Pierre François André Méchain, próximo a la estrella Beta Aquarii (Sadalsuud). Al siguiente día comunicó su descubrimiento a Charles Messier, quien observó el cometa el día 19, fecha en que también fue divisado por Jacques Dominique Cassini. Tenía un núcleo brillante, pero carecía de cola. Este cometa, actualmente posee una edad cometaria de 105 años, por lo que se le califica como cometa Matusalén. Se le estima una vida hasta el año 2050-2060, a partir de allí se convertirá en un asteroide como 3552 – Don Quijote. Su pérdida desmesurada de masa (sólo durará 120 años cometarios) se debe a que, este cometa sublima durante toda su órbita entera, desde afelio hasta perihelio. Los expertos estiman que sean visibles en gran parte del planeta. Específicamente no se han dado señales.