Estos fenómenos meteorológicos suelen desatar toda su furia a partir de marzo, y se incrementan con el correr de las semanas. Para el servicio meteorológico, predecir un huracán es más simple que pronosticar un tornado.

Con marzo a sólo unos días, los cazadores de tornados ya están vigilando el sureste de los Estados Unidos, mientras una horrible tormenta se avecina con el potencial de desatar una tanda de fuertes torbellinos. Pero si se forman nubes embudo desde éste fin de semana, como piensan algunos meteorólogos, no serán las primeras. Esta temprana y mortífera temporada de tornados comenzó a finales de enero, cuando dos personas murieron por distintas tormentas en Alabama. Reportes preliminares mostraron que 95 tornados se formaron el mes pasado. Por lo general, la temporada comienza en marzo y se intensifica en el siguiente par de meses, pero pronosticar la temporada de tormentas es incluso más complejo que la de huracanes. Los tornados son demasiado pequeños y viven demasiado poco como para que los científicos realicen predicciones por temporadas. No se comportan como las ventiscas y los huracanes, que son más fáciles de predecir. Los tornados aparecen y desaparecen. Las tormentas que les dan vida pueden durar sólo unas horas. Las ventiscas y huracanes son bestias torpes que pasan días avanzando por los mapas satelitales. Cuando un huracán se acerca, los litorales tienen días para alertar y evacuar. Con un tornado, si el servicio del clima puede avisar a las personas con 20 minutos de anticipación, se considera una victoria.

“El tornado en Joplin (Misurí, que mató a 158 personas en mayo pasado) no se volvió violento hasta el momento en que se acercó al hospital”, relató Harold Brooks, científico investigador en el Laboratorio Nacional de Tormentas Severas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, en Norman, Oklahoma. “Incluso cuando estás en el campo, hay ocasiones donde te sorprende la intensidad del evento y lo rápido que comenzó”. A una pieza de escombros le toma sólo unos segundos volar alrededor de un tornado y horas en darle la vuelta a un huracán. Pero los tornados, aunque son más pequeños, pueden tener vientos más fuertes. Desde 1950, ha habido 58 tornados en los Estados Unidos con vientos que superan los 320 kph (200 mph).