El meteoro que cayó sobre Rusia en febrero pasado causó un cinturón de polvo estratosférico que viajó por todo el mundo en tan sólo cuatro días, de acuerdo a los últimos resultados de un estudio realizado por la NASA. El Satélite de la agencia espacial realizó las mediciones sin precedentes determinando que el meteorito equivale a 30 veces más que la energía liberada por la bomba atómica que destruyó Hiroshima. La bola de fuego llegó a medir 18 metros de diámetro y un peso de 11.000 toneladas métricas, entrando a la atmósfera de la Tierra a 41,600 mph.

Los datos de satélite de la Nasa

Haciendo una comparación, el meteorito que probablemente provocó extinciones masivas, incluyendo a los dinosaurios, medía cerca de 10 kilómetros de diámetro y liberó alrededor de 1 mil millones de veces la energía de la bomba atómica. Algunas de las piezas sobrevivientes en Chelyabinsk, sugieren que el bólido cayó al suelo. Sin embargo, la explosión también depositó cientos de toneladas de polvo en la estratósfera formando un cinturón de éste polvo fino de manera persistente.

Meteorito

Los expertos dijeron que el meteorito que dejó un agujero de 50 pies en un lago congelado en las afueras de Chelyabinsk, en los Urales, pesaba alrededor de 100.000 toneladas y mide 55 metros de diámetro

“Queríamos saber si nuestro satélite podría detectar el polvo de meteoritos”, dijo el físico atmosférico Nick Gorkavyi del Goddard Space Flight Center de la NASA. “De hecho, hemos visto la formación de un nuevo cinturón de polvo en la estratósfera de la Tierra, y se ha logrado la primera observación en el espacio de la evolución a largo plazo de un penacho de un meteoro”. Gorkavyi y sus colegas combinaron una serie de mediciones de satélites con los modelos atmosféricos para simular la forma de la “pluma de la explosión” del meteoro que se desarrolló como la corriente en chorro estratosférica en todo el hemisferio Norte. Cerca de 3,5 horas después de la explosión inicial, el Satélite detectó la pluma en la alta atmósfera a una altitud de cerca de 25 millas (40 kilómetros), hacia el Este a unos 190 mph. En Sólo cuatro días después de la explosión, la columna de polvo del meteoro había pasado por completo en todo el hemisferio Norte y de estaba de vueltas a Chelyabinsk.