Un nuevo estudio encuentra que el coronavirus se puede transmitir entre personas bajo condiciones cálidas, incluso en los saunas o piscinas. Investigadores de la Universidad Médica de Nanjing, China, dicen que hubo un grupo de ocho casos de COVID-19 transmitidos por un solo ‘súperesparcidor’ en unas salas de baño de éste tipo. Recordemos que un súperesparcidor o súperespagador en humanos, no es un término médico oficial, pero generalmente se refiere a una persona infectada por una enfermedad que la transmite a un ritmo más rápido y más amplio que otros. Informes anteriores han sugerido que el virus no funciona bien en condiciones cálidas y húmedas, pero los investigadores sugieren que esto probablemente sea incorrecto. 

Dicen que en el caso del súperesparcidor en el centro de natación, ocho personas que usaron o trabajaron en la instalación experimentaron síntomas en cuestión de días. El equipo de Nanjing dijo que es poco probable que el virus se ralentice con temperaturas más cálidas o más húmedas, como lo sugirieron estudios anteriores. Las temperaturas en los baños donde se esparció el virus, que incluía piscinas, duchas y saunas, variaba de 77 grados Fahrenheit a 106 grados Fahrenheit (unos 41°C).  Un estudio previo realizado por investigadores de la Universidad de Beihang en China indicaba, que temperaturas más cálidas y más húmedas probablemente frenarían la propagación del virus mortal. “La alta temperatura y la alta humedad relativa reducen significativamente la transmisión de COVID-1”, escribieron los autores de ese estudio anterior. En este nuevo caso, los equipos de Beihang y Singhua evaluaron datos en más de 100 ciudades en China donde hubo 40 o más casos de coronavirus entre el 21 y el 23 de enero. Rastrearon el número estimado de transmisiones, temperaturas y humedades en esas ciudades antes del 24 de enero, cuando se cerraron. El nuevo estudio examinó si el 60 por ciento de humedad y alta temperatura jugaron un papel en la rápida propagación. El ‘superespagador’ fue a la sala de baños el 18 de enero después de viajar a Wuhan, encontraron los investigadores, diciendo que desarrolló fiebre al día siguiente. Le diagnosticaron COVID-19 el 25 de enero y ya lo había transmitido a otras siete personas que nadaban en el centro el mismo día que él. Todos esos síntomas aparecieron en los siete pacientes más allá del ‘superespagador’ entre seis y nueve días después de visitar las salas de baño. Un noveno paciente estaba trabajando en el lugar y experimentó la aparición de síntomas relacionados con COVID-19 el 30 de enero.  “La infección en todos los pacientes fue confirmada por resultados positivos del ensayo de reacción en cadena de la polimerasa con transcripción inversa”, dijeron los científicos chinos. Publicaron una carta de investigación explicando sus hallazgos y advirtiendo que, al contrario de estudios anteriores, es poco probable que COVID-19 disminuya cuando las temperaturas aumentanTodos los pacientes masculinos en el nuevo estudio tenían entre 24 y 50 años de edad, de los cuales el 89 por ciento reportó fiebre y el 78 por ciento informó tos. 

“Estos resultados proporcionan una pista epidemiológica potencial para este nuevo coronavirus”. El equipo dice que su estudio está limitado por la falta de detalles sobre las rutas de transmisión para todos los pacientes en las salas de baño. La investigación ha sido publicada en la revista JAMA Network Open 

Fuentes: Daily Mail Science & Tech, JAMA Network

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