Según Dunn and Miller (1960), a principios del siglo veinte un analista australiano fue el primero en asignar nombres propios a un ciclón tropical. El asignó nombres de “figuras políticas” que le desagradaban, a los ciclones tropicales. Nombrando un huracán correctamente, el meteorólogo podía describir públicamente un político (quien tal vez no fué demasiado generoso con los créditos de la Oficina Meteorológica) como ‘causando gran angustia’ o “deambulando sin rumbo fijo sobre el Pacífico.” Durante la Segunda Guerra Mundial, el Cuerpo Aéreo del Ejército y los meteorólogos de la Marina de los EE.UU., que vigilaban y pronosticaban los ciclones tropicales sobre el Pacífico, le dieron informalmente nombres de mujeres a los ciclones tropicales (según los nombres de sus amigas o esposas). Esta práctica fue inspirada por el libro titulado “Storm” escrito en 1941 por George Stewart, donde un meteorólogo principiante nombró las tormentas extratropicales del Pacífico según los nombres de sus ex-novias, ¿sería por el carácter de ellas?. En 1945, las fuerzas armadas adoptaron públicamente una lista de nombres de tifones del Pacífico Occidental. De 1950 a 1952, los ciclones tropicales del Océano Atlántico del norte fueron identificados según el alfabeto fonético (Able-Baker-Charlie-etc.), pero en 1953 el Buró del Tiempo de EE.UU. comenzó a usar nombres femeninos otra vez. En 1954 se establecieron los listados de nombres de mujer para designar los huracanes hasta 1978 cuando un movimiento feminista en protesta por la utilización solamente de nombres de mujer en términos despectivos logró que se cambiara la lista a partir de 1979 por nombres alternos de hombre y mujer.El listado de nombres que se utiliza en la región del Atlántico por ejemplo,  ha ido evolucionando y en la actualidad existen seis listas diferentes para seis años consecutivos que vuelven a repetirse alternando los nombres e incluyéndose además los nombres en los tres idiomas que se utilizan en la región del Caribe: inglés, español y francés, eliminándose los nombres de los huracanes que han causado grandes daños como el Andrews en los Estados Unidos, David en la República Dominicana y Marylin en las Antillas Menores; esto cuando el país afectado lo solicita. Por ejemplo Bret en Venezuela causó afectación y nunca se solicitó su exclusión. Aún se mantiene y en la lista, lo tuvimos el año pasado y lo tendremos en el 2017. Los nombres son manejados en estos momentos por el Comité de Huracanes de la Asociación Regional Cuarta de la Organización Meteorológica Mundial que se reúne anualmente para revisar el Plan Operativo de Huracanes y la lista consta de 21 nombres que coincide con la temporada más activa de 1933 en las que se formaron 21 ciclones tropicales, en 1914 solo se formó una tormenta tropical. La lista de nombres se utiliza desde 1953 por la facilidad de identificación de las tormentas y el poco error que se comete en las transmisiones de información. Estas listas son mantenidas en la actualidad por el Comité de Huracanes de la OMM. En conclusión, desde 1979 se están utilizando nombres femeninos y masculinos alternos en seis listas en rotación, la del 2012 será utilizada nuevamente en el 2018.

Éste artículo está dedicado a mi adorada esposa Erika y a todas las mujeres luchadoras y emprendedoras del mundo, que día a día luchan porque se les reconozcan sus derechos e igualdades con los hombres…aunque ojalá nunca sean como nosotros y sigan siendo superiores.