Los cambios en el clima están ligados a un aumento de los conflictos sociales y la violencia en todo el mundo, según concluye un estudio estadounidense de la Universidad de California y la Universidad de Princeton que publica la revista “Science” y que está basado en datos procedentes de los seis continentes y recabados a lo largo de los últimos 12.000 años. El trabajo muestra que el clima terrestre afecta a las relaciones humanas más de lo que se pensaba. En concreto, los autores detectaron un incremento en los ataques domésticos en las últimas sequías de India y Australia, así como un aumento de los crímenes y las violaciones durante la ola de calor que azotó a EE.UU el año pasado.

Clima
Los investigadores también identificaron una relación entre el incremento de las temperaturas y los choques étnicos en Europa y las guerras civiles en África. En general, el aumento de la temperatura siempre aparecía relacionado con un aumento de la violencia personal (un 4%) y de los conflictos entre grupos (un 14%). Aunque aún queda por determinar las causas de esta relación, las primeras hipótesis apuntan al aumento de la presión sobre los recursos y a una respuesta biológica agresiva frente al calor. Los científicos advierten que los cambios futuros en el clima afectarán negativamente a las sociedades humanas, y que si como están previsto la temperatura global asciende 2 grados esto podría generar un aumento considerable de las guerras civiles en el mundo. El número de conflictos armados y disturbios en 2050 podría aumentar en 1,5 veces a causa del calentamiento global, augura el artículo publicado en la revista ‘Science’. “En la actualidad hay varias hipótesis que explican la relación entre el clima y los conflictos. Por ejemplo, el cambio climático afecta a la situación económica, especialmente en los países agrarios, y las personas recurren cada vez más a las armas cuando se deterioran las condiciones económicas, tal vez, para sobrevivir”, explica uno de los autores de éste otro estudio, Solomon Hsiang, de la Universidad de Princeton en EE.UU. Para su análisis los científicos seleccionaron 60 estudios sobre la relación entre el clima y los conflictos armados. Analizaron los conflictos individuales (peleas, asesinatos, violaciones), enfrentamientos políticos (guerras civiles, disturbios, conflictos étnicos e invasiones), así como los casos de cambio súbito del régimen o de la desaparición de civilizaciones enteras. Los estudios cubren el período comprendido entre el décimo milenio antes de Cristo hasta nuestros días en todas las principales regiones geográficas del mundo. Como la temperatura en diferentes regiones varía mucho, los investigadores calcularon una desviación estándar, lo que permitió comparar las variaciones de temperatura y precipitaciones en diferentes áreas. Así, la desviación estándar igual a 1 corresponde a un aumento de la temperatura en África en 0,4 grados celsius durante un año y al calentamiento de 3 grados celsius al mes en Norteamérica. Los científicos encontraron que incluso tal cambio en la temperatura aumenta la probabilidad de conflictos entre personas en un 4% y eleva el riesgo de conflictos en grupo en un 14%. De acuerdo con otro estudio poco alentador realizado por científicos de Canadá y EE.UU., el aumento de la temperatura del planeta a un nivel que llegue incluso a secar los océanos es más probable de lo que se pensaba. Esta investigación apareció en la revista ‘Nature Geosciences’.