Científicos alemanes comprobaron en Japón que el terremoto que sacudió el país nipón hace un año dejando miles de muertos, provocó además una fractura de casi 400 kilómetros en la corteza terrestre. Gerold Wefer, director del Centro de Ciencias Medioambientales Marinas de la ciudad alemana de Bremen, dijo que “además de la longitud de la fractura, en algunas áreas se produjeron desplazamientos de hasta 50 kilómetros hacia el este”. “Queremos saber exactamente cómo ocurrió para entender mejor cómo se produce un terremoto”, dijo Wefer, según reproduce la agencia DPA. Los geólogos alemanes estuvieron cuatro semanas en Japón midiendo 100.000 kilómetros cuadrados del lecho marino y tomando muestras del fondo de la fosa japonesa, a 7.000 metros de profundidad. Ahí es donde la placa del Pacífico se hunde por debajo de la Continental, lo que desencadenó el terremoto de magnitud 9 y el consiguiente tsunami el 11 de marzo de 2011. Los investigadores esperan que con los datos obtenidos se pueda prever la probabilidad de nuevos terremotos de magnitud elevada en la región. Gran terremoto de Japón oriental del 11 de marzo, fue de 9,0 de magnitud, que creó olas de maremoto de hasta 40,5 metros. El epicentro del terremoto se ubicó en el mar, frente a la costa de Honshu, 130 km al este de Sendai.