La Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia especializada de la ONU y voz oficial del tiempo, el clima y el agua, dio a conocer éste jueves los récords mundiales de el rayo, el ciclón, el tornado y la granizada más mortales desde 1873. Éste anuncio lo ha hecho poco antes de celebrarse dos conferencias importantes sobre la mejora de los sistemas de alerta temprana multi-riesgos y el fortalecimiento de la reducción del riesgo de desastres, que se celebrarán en Cancún (México) del 22 al 26 de mayo bajo la organización de esta agencia de la ONU y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres.

Rayos mortales

El récord de mortalidad causada de forma indirecta por un rayo, se cree que lo ostenta el que cayó en Dronka (Egipto) el 2 de noviembre de 1994 y que provocó un incendio en tres tanques de almacenamiento de petróleo (cada uno de ellos con unas 5.000 toneladas de combustible para aeronaves o gasóleo) produciendo la muerte de 469 personas.

El récord mundial de mortalidad provocada directamente por un rayo es el que cayó el 23 de diciembre de 1975 en una choza en las tierras tribales en fideicomiso de Nanica, en Zimbabue (entonces, Rhodesia Oriental), y que causó la muerte de 21 personas. Casi el 90% de los edificios del África subsahariana, especialmente las viviendas, carece de pararrayos, lo que deja a familias enteras, escolares y trabajadores en situación de vulnerabilidad permanente. Las escuelas y los hogares suelen estar construidas en adobe, con el tejado de paja o de chapa sujeto con piedras.

El ciclón tropical más mortífero

El ciclón tropical más mortífero arrasó Bangladesh (entonces, el Pakistán Oriental) los días 12 y 13 de noviembre de 1970. Se calcula que ese ciclón, denominado ‘Bhola’, causó entre 300.000 y 500.000 víctimas mortales, en su mayoría por una gran marejada ciclónica que arrolló las islas situadas a lo largo de las costas del golfo de Bengala.

El tornado más letal

El tornado más letal fue el registrado el 26 de abril de 1989 en el distrito de Manikganj (Bangladesh), que destruyó dos ciudades y dejó a unas 80.000 personas sin hogar. Esta violenta tormenta, de una anchura cercana a 1,6 kilómetros, causó más de 12.000 heridos y se le atribuye un elevado número de víctimas mortales que, según las estimaciones más fiables consideradas por el comité de expertos, fue de 1.300 personas.

La peor tempestad de granizo

En cuanto a la tempestad de granizo más mortífero ocurrió cerca de Moradabad (India) el 30 de abril de 1888, a la que se le atribuyen 246 víctimas, que murieron por de pedriscos tan grandes como huevos de ganso, naranjas o pelotas de críquet. Un meteorólogo que fue testigo ocular de la tempestad ha apuntado que los tejados de las casas se vinieron abajo, las puertas y ventanas se rompieron, y las verandas se las llevó el viento. A ello se añade la muerte de 1.600 cabezas de vacunos, ovinos y caprinos según un informe de la policía.

Registro de fenómenos meteorológicos extremos

Es la primera vez que el Archivo de Fenómenos Meteorológicos y Climáticos Extremos de la OMM ha incluido esos récords mundiales, que se añaden a los de temperaturas máximas y mínimas, precipitación a escala mundial, el pedrisco más pesado, el periodo de sequía más prolongado, la ráfaga de viento más fuerte, el relámpago más duradero y la mayor altura significativa de ola. Un comité de 19 expertos de la OMM, formado por climatólogos, meteorólogos, un médico y un historiador de la meteorología, ha realizado una exhaustiva investigación sobre los registros fehacientes de casos de mortalidad relacionados con cinco fenómenos meteorológicos específicos. En la investigación no han tomado en cuenta sin embargo, las olas de calor y frío, ni las sequías o las inundaciones. Los expertos han considerado los casos de mortalidad por fenómenos meteorológicos extremos a partir de 1873, fecha en la que se creó la Organización Meteorológica Internacional, predecesora de la OMM, aun cuando antes de esa fecha también se hubieran dado fenómenos con tasas de mortalidad especialmente altas, con el fin de garantizar así la calidad de los datos meteorológicos disponibles.

El secretario general de la OMM, Petteri Taalas, ha indicado que “los fenómenos meteorológicos extremos ocasionan graves destrozos y causan un gran número de víctimas mortales”, motivo por el que esta agencia de la ONU “se esfuerza en mejorar las alertas tempranas multiriesgos y las predicciones que tienen en cuenta los impactos, y en aprender de las lecciones extraídas de desastres ocurridos en el pasado para evitar que se repitan en el futuro”. “Las muertes causadas por estos fenómenos ponen de relieve el lado trágico inherente a los diferentes tipos de condiciones meteorológicas. El conocimiento detallado de estos fenómenos extremos del pasado confirma que tenemos la responsabilidad permanente no solo de predecir y vigilar el tiempo y el clima, sino también de utilizar esa información para salvar vidas en todo el mundo, de modo que se atenúe el impacto de este tipo de desastres o incluso se elimine en el futuro”, indicó Randall Cerveny, portavoz de la OMM sobre fenómenos meteorológicos y climáticos extremos.

Fuentes: OMM, El Mundo

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