En el Océano Pacífico se empieza a formar un supervolcán, que, en caso de entrar en erupción, marcaría el fin de la vida en la Tierra. Los científicos explican que la formación de éste volcán es el resultado directo de dos o más “pilas” de rocas del tamaño de un continente que se están desplazando una hacia otra y están colisionando.

570464-N

Daily Mail. Universidad de Utah

Este fenómeno se está produciendo a unos 2.900 km bajo la superficie terrestre, en la parte inferior del manto grueso de nuestro planeta, según informa el Daily Mail. Como también se demostró mediante varias simulaciones por ordenador, todo este asunto se traduce en la formación de una región del tamaño de Florida compuesta parcialmente por roca fundida. Una vez que esto suceda, una erupción sería inevitable. “Hemos llevado a cabo cientos de simulaciones para múltiples variantes del aspecto que la Tierra podría tener en el límite del núcleo y el manto; esto nos ayudó a observar la estructura de estas dos entidades”, explica Michael Thorne, el autor principal del estudio. “Es posible que mi estudio sea el primero en mostrar evidencia sísmica real de que las pilas se están moviendo. Ellas se desplazan alrededor del núcleo de la forma en que las placas continentales flotan en la superficie de la Tierra”, añadió el experto.

Según la misma fuente, el sismólogo Michael Thorne desea llamar la atención sobre el hecho de que una erupción volcánica a gran escala tendría un gran impacto en nuestro planeta. “Lo que nosotros podemos estar detectando es el comienzo de uno de esos grandes eventos eruptivos que – si alguna vez sucede – podría causar una destrucción masiva en la Tierra”, dijo el científico. Sin embargo “este evento debería ocurrir dentro de unos 100-200 millones de años a partir de ahora, así que no hace falta cancelar vuestros cruceros”, explicó Michael Thorne. Los geólogos creen que la erupción de supervolcanes ocurre una vez cada 50.000 años y que a pesar de que en la Tierra se han desarrollado unos 40, la mayoría de ellos se ha desvanecido hace mucho tiempo.