Este sabado a partir de las 15:35 GMT los habitantes de la Tierra podrán ser testigos de un peculiar espectáculo astronómico, la “Superluna”, que lucirá más brillante y parecerá más grande de lo habitual. Este efecto se debe a que el satélite de nuestro planeta pasará por el perigeo, el punto de su órbita más cercano a la Tierra. La diferencia de tamaño aparente de la Luna llena se debe a la forma elíptica de su órbita, y una parte de la misma se encuentra unos 50.000 kilómetros más cerca de nuestro planeta que la otra. La parte de la órbita más lejana de la Tierra se llama el apogeo. Los científicos señalan que la Luna, en el perigeo, parece un 14% más grande y un 30% más brillante que en el apogeo. Los especialistas recomiendan disfrutar del espectáculo cuando la Luna esté más cerca del horizonte, o sea, justo después de su salida o antes de que se ponga. Además los aficionados a la astronomía señalan que a la hora de elegir el punto para observar la “Superluna” es mejor encontrar un paisaje donde haya árboles o edificios. Si estos objetos aparecen detrás de la Luna la ilusión óptica del tamaño enorme del satélite terrestre es aún mayor. El fenómeno provocará también una mayor actividad de las mareas, pero no hay razón alguna para preocuparse, ya que la Luna, en el perigeo, hace subir a las aguas marinas tan solo unos centímetros más de lo normal.

Mitos

En la cultura popular, a veces se asocia este evento con desastres naturales, como terremotos y volcanes, o incluso tormentas, así como cambiar la presión ejercida sobre las placas continentales. Nada de esto ha ocurrido nunca con las anteriores superlunas llenas como la de 1993 o la superluna llena de 1975, incluso la de 2011 que fue poco después del terremoto y tsunami de Japón.