Tal y como se había sospechado ya desde finales del año pasado, el 2016 es oficialmente el nuevo año más cálido registrado, superando al récord anterior de 2015 por 0.07°F, según La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica NOAA, por sus siglas en Inglés. Además, se convierte en el tercer año consecutivo que la temperatura media mundial de la superficie logra establecer un nuevo récord y la quinta vez que el récord se ha roto desde el comienzo del siglo XXI. En la animación presentada el día de hoy se muestra las temperaturas anuales de cada año desde 1880 en comparación con el promedio del siglo XX, terminando con un récord cálido de 2016 (el mapa de tiñe de matices rojos). Los mapas de finales de 1800 y principios de 1900 están dominados por tonos azules, indicando por el contrario temperaturas de hasta 3°C más frías que la media del siglo XX.

El secretario general de la OMM (Organización Meteorológica Mundial), Petteri Taalas, señaló la trascendencia de este récord, pero advirtió que las temperaturas “sólo cuentan parte de la historia”. “Los indicadores a largo plazo del cambio climático provocado por los humanos alcanzó máximos en 2016. Las concentraciones de dióxido de carbono y de metano también lograron nuevos récords”, aseguró. El dióxido de carbono se mantiene en la atmósfera durante siglos y también en el océano, donde se queda durante más tiempo y contribuye a la acidez del agua. Actualmente, estos niveles están por encima de las 400 partes por millón en la atmósfera, una primicia y un límite “simbólico”, según la OMM. Otro factor que es indicado como “colaborador” de ese incremento de calor fue el intenso fenómeno El Niño el cual, como ya sabemos, ha sido el más fuerte registrado desde 1950, pero ésto es una variable climática que va y viene e igualmente se intercala con fases neutrales y episodios con efectos contrarios conocidos como La Niña (actualmente en declinación). Por otro lado, se calcula de que es poco probable que la cadena de tres años consecutivos con éstos récord de calor continúe en 2017, especialmente porque La Niña -la fase fría del gran patrón climático natural “ENSO” – se desarrolló a finales de 2016 y continúa actualmente.

En cuanto al video el informe indica que el producto oficial de temperatura superficial NOAA no interpola sobre el Ártico, la Antártida o partes de África donde no hay observaciones. En una interpolación, un algoritmo de computadora calcula algunos valores faltantes usando inferencias estadísticas. Esta animación se basa en una interpolación del conjunto oficial de datos de monitoreo de temperatura NOAA (los datos de Fusión de Tierra y Temperatura de Superficie Oceánica). En este caso, se ha interpolado a través de algunas de las áreas de datos que faltan para minimizar la distracción visual que resulta de las áreas de datos perdidos saltando de un mapa a otro en el tiempo. Los mapas oficiales están disponibles en el sitio web de NCEI (National Centers for Environmental Infomation).

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