Un video publicado en YouTube el 17 de septiembre muestra algunos coches que cruzan lentamente por una autopista en Rusia antes de un cegador destello que repentinamente da paso a un rayo que impacta el techo de un vehículo. Después, poco a poco la camioneta se detiene de una manera que parece sugerir que alguien adentro sigue intacto, lo suficiente para presionar los frenos. ¿Qué ocurre en éstos casos cuando un vehículo es alcanzado por un rayo? La respuesta es sencilla…Nada! Siempre que hayan cumplido con algunos requisitos. Ahora que conocemos la respuesta sencilla, analizaremos la respuesta compleja, que también es la más interesante. El comportamiento de la estructura metálica de un vehículo se conoce en el campo de la Fí­sica como jaula de Faraday. En el interior de una jaula de Faraday, el campo electromagnético es nulo y por lo tanto no pueden producirse descargas eléctricas. La energía del rayo se descarga a través del exterior de la carrocerí­a del coche, mientras que adentro la actividad electromagnética queda anulada por completo. ¡Atención! Para que el efecto de la jaula de Faraday funcione correctamente, las ventanillas del vehículo deben estar completamente cerradas y no debe circular aire desde el interior hacia afuera; de lo contrario, esta circulación de aire podría provocar una diferencia de potencial que permitirí­a el ingreso de la corriente eléctrica desde el exterior. También es mejor evitar el contacto con cualquier parte metálica del coche. 

Se puede hacer un experimento muy simple para comprobar la eficacia de la jaula de Faraday. Si envolvemos una radio portátil de onda media en funcionamiento, utilizando papel de diario o embalaje, ésta seguirá sonando normalmente. Sin embargo, si la envolvemos en papel de aluminio, enmudecerá de inmediato. Esto se debe a que la envoltura de papel de aluminio es una excelente conductora eléctrica y anula el campo electromagnético de su interior, bloqueando la señal de transmisión que la radio necesita para funcionar. El principio de la jaula de Faraday se aplica en muchos aparatos para evitar que reciban interferencias eléctricas, o para impedir que escape la energí­a de su interior. Por ejemplo, los hornos de microondas están protegidos con una jaula de Faraday para impedir la emisión al exterior de sus ondas electromagnéticas mientras están encendidos. Igualmente, cuando los aviones son golpeados por un rayo, lo cual ocurre con mucha más frecuencia que con los autos, los pasajeros normalmente quedan ilesos por esta misma razón. Incluso, como los ingenieros siempre esperan que los aviones sean impactados por un rayo, se toman las precauciones adecuadas para salvaguardar sus sistemas eléctricos. A los vehículos por lo general no les va tan bien en éste aspecto.