A finales de 2015 y principios del 2016, el fenómeno El Niño golpeó intensamente como nunca antes lo había hecho, originando sequías en varias partes del planeta e intensificando el período seco en otras como fue el caso de Venezuela, islas del Caribe y zonas de Centroamérica. Por el contrario en países con costas hacia El Pacífico ecuatorial como Colombia, Ecuador y Perú produjo fuertes lluvias durante un largo período en varias de sus regiones. Pero ahora El Niño ha comenzado a declinar velozmente y las aguas que se tornaron cálidas ya están disminuyendo esa anomalía para ubicarse en los próximos meses incluso por debajo de lo habitual, o sea, más frías. Cuando ésto ocurre en proporción igual o menor a -0,5°C durante tres meses consecutivos en las regiones 3-4 (150°W en la zona ecuatorial) estaríamos ya hablando de lo que se conoce como el “Anti-ñino” o “La Niña”. Todos los modelos apuntan que vamos hacia ese escenario, por lo cual es conveniente desde ya comenzar a familiarizarnos con ésta variable climatológica que seguramente dará de que hablar durante el 2016-17: