Lamentablemente desde el año 1999 cuando una vaguada originara la conocida “Tragedia de Vargas” y posteriormente en el 2005 ocurriera otra afectación similar en Santa Cruz de Mora estado Mérida, muchos medios de comunicación comenzaron a “bautizar” a estos fenómenos meteorológicos y a emplear equivocadamente el término, seguido de quienes menos conocen la meteorología que ayudaban a desinformar a la colectividad en general (todavía lo hacen). Donde caía un “fuerte aguacero” inmediatamente lo asociaban a una vaguada y como si fuera poco le ponían un nombre: “La Vaguada de Maracaibo”, “La vaguada de Miranda”, “La vaguada de Táriba”, “La vaguada de Petare”…así como si se tratara de un evento muy particular de alguna localidad, sector y hasta de una vereda o calle. Otros al escuchar el término, corrían a alarmar a la población como si viniera un huracán, un tornado o algo similar a éstos otros sistemas meteorológicos.

Santa Cruz de Mora, año 2005. Imagen de archivo.

De esta manera se produjo una matriz de opinión errada sobre las vaguadas, siendo un fenómeno meteorológico muy común en nuestra zona. Algunas vaguadas producen lluvias relevantes en nuestro país, otras no consiguen un entorno favorable y producen apenas algunas lloviznas o nubosidad parcial sin precipitaciones. Otras pasan desapercibidas por el común de la población. Por lo cual debemos tener en cuenta de ahora en adelante que las vaguadas siempre han existido, existen y existirán en nuestra meteorología tropical. Es un fenómeno completamente normal que viene produciéndose todos los años en las costas septentrionales de la América del Sur. Una vaguada se debe relacionar principal y directamente con los campos de presión atmosférica, temperatura o vientos, respectivamente, pero NUNCA con la precipitación o tiempo presente en superficie. Y allí es donde comienza la confusión de muchos al asociar a las vaguadas con cualquier lluvia que ocurra. Hay diversos tipos de vaguadas entre las que encontramos: vaguadas barométricas, dinámicas, en los vientos del este y del oeste, frías, polares, y algunos autores sugieren otras variedades de acuerdo a la zona donde se establezca. Tal y como se explica en “Meteored” la revista del tiempo.com, “el concepto y el uso de vaguada se están empleando actualmente de forma muy generalizada y ambigua en algunos medios de comunicación. Desde su sentido tradicional, se ha pasado a representar o equivaler a “líneas de cambio de tiempo”, líneas de tormentas, zonas de convergencia, zona de precipitación ortográfica, etc., cuando realmente no es así en la gran mayoría de los casos”.

¿Pero…qué es una vaguada?

Para que tengamos una idea, La vaguada es la línea que marca la parte más honda de un valle, y es el camino por el que discurren las aguas de las corrientes naturales. En términos científicos, se utiliza también el nombre de Talweg, una voz procedente del alemán que significa «camino del valle», y que es la línea que une los puntos de menor altura en un valle o en el cauce de un río y donde la corriente, si la hay, es más rápida. Esto se debe al denominado efecto de Coriolis, que es una consecuencia del movimiento que realiza el planeta Tierra al rotar. Desde el punto de vista meteorológico, se conoce a la vaguada como la prolongación de una baja de la presión atmosférica que se registra entre dos sectores que tienen alta presión. Esta depresión barométrica, por lo tanto, se asemeja a un valle. La vaguada se produce cuando una masa de aire húmedo y cálido asciende a través de un sector de baja presión, situado entre dos sectores de presión mayor con masas de aire más frío. Este fenómeno provoca nubes que se desarrollan de modo vertical y precipitaciones.

En las imágenes anteriores podemos observar, que la vaguada constituye una zona inestable donde el aire, mucho más húmedo y cálido que en las zonas anticiclónicas vecinas, se ve obligado a ascender, ya que los anticiclones se introducen a nivel del suelo como una cuña a cada lado de la propia vaguada, debido a su menor temperatura y, por consiguiente, su mayor densidad. El ascenso del aire húmedo y cálido en la vaguada genera nubes de gran desarrollo vertical con lluvias intensas y, sobre todo, persistentes. Ya hemos visto vaguadas que llegan a producirnos lluvias y lloviznas casi constantes hasta por una semana. En resumen, este fenómeno atmosférico, de acuerdo a su ubicación, puede propiciar un relativo buen tiempo _si es su zona convergente la que se aloja sobre el territorio_ y así, pasan hasta desapercibidas por el común de la población. Si es la parte divergente de la vaguada la que se posiciona sobre el país (lado derecho del eje, de acuerdo a las imágenes anteriores), allí si tendremos mayores posibilidades de tener lluvias relevantes.

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