En un informe publicado el día de ayer 9 de febrero, la Organización Meteorológica Mundial advierte que «está previsto que en el período de febrero a abril de 2021 las temperaturas terrestres estén por encima de lo normal en la mayor parte del mundo». Recordemos que actualmente nos encontramos bajo los efectos del fenómeno La Niña desde el pasado 2020 (en septiembre se emitió la primera advertencia de consolidación del evento), pero su mayor intensidad ya ocurrió a finales de año; por lo que el efecto de enfriamiento que produce esta variable climática, será menos influyente en este próximo trimestre. Según el último boletín publicado por la Organización, existe «un 65 % de probabilidades de que el episodio de La niña persista durante el período de febrero a abril, y las probabilidades de que vuelvan a imponerse unas condiciones neutras con respecto a El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) en el Pacífico tropical durante la temporada de abril a junio de 2021 son del 70 %.» Por ahora, la probabilidad de que se produzca el fenómeno El Niño es casi nula. Continúa reseñando el informe de la OMM que «La Niña es un fenómeno que produce un enfriamiento a gran escala de las aguas de la superficie oceánica en las partes central y oriental del Pacífico ecuatorial, además de otros cambios en la circulación atmosférica tropical, a saber, los vientos, la presión y las precipitaciones. Por lo general, tiene efectos en el tiempo y el clima contrarios a los de El Niño, que es la fase cálida del ENOS». Ambas variables climáticas «son importantes condicionantes del sistema climático de la Tierra. Pero todos los fenómenos climáticos de origen natural ahora se producen en el contexto del cambio climático debido a la actividad humana, que provoca la subida de las temperaturas mundiales, exacerba los fenómenos meteorológicos extremos, altera la distribución de la precipitación estacional y dificulta la prevención de los desastres y la gestión de sus consecuencias», afirmó el Secretario General de la OMM, profesor Petteri Taalas. De acuerdo al último Boletín sobre el clima estacional mundial, que se elabora a partir de los pronósticos de los Centros Mundiales de Producción de Predicciones a Largo Plazo de la OMM, entre febrero y abril de 2021 se esperan temperaturas terrestres por encima de lo normal en todo el mundo, salvo en algunas pocas zonas de extensión muy limitada:

Asimismo, la OMM sugiere de acuerdo a estos modelos de predicción, que las regiones donde es más probable que se registren temperaturas por encima de lo normal son Asia Occidental, Central y Oriental, así como también la parte meridional de América del Norte. También es probable que se produzcan temperaturas superiores a lo normal en gran parte de las latitudes altas septentrionales (excepto en el noroeste de América del Norte), en las zonas meridional, central y oriental de América del Sur y en las regiones ecuatoriales y septentrionales de África. En cuanto a las temperaturas por debajo de lo normal, es más probable que se registren en el norte de América del Sur. Por otro lado, el informe explica que «las proyecciones de la precipitación para el período de febrero a abril de 2021 son congruentes con los efectos que La Niña suele producir en los climas regionales. En ese sentido, cabe destacar una mayor probabilidad de que se produzcan condiciones inusualmente húmedas en gran parte del sudeste asiático, Australia y el norte de América del Sur, así como también en las islas de Melanesia. En el sur de África también podrían producirse precipitaciones por encima de lo normal. Hay una mayor probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal (posiblemente en forma de nieve) en gran parte del hemisferio boreal, al norte del paralelo 45 norte aproximadamente, donde la actual fase negativa de la oscilación del Ártico incide en las condiciones meteorológicas. Según se apunta en el Boletín sobre el clima estacional mundial, es probable que se produzcan precipitaciones por debajo de lo normal en gran parte de Asia Occidental y Central, y también en la zona de Asia Oriental situada a lo largo del paralelo 30 norte, aproximadamente, así como en partes del Gran Cuerno de África, en zonas de África Central, en latitudes subtropicales de América del Norte, en las islas de Polinesia y en algunas regiones del sureste de América del Sur». Aunque La Niña ejerce un efecto transitorio de enfriamiento a escala mundial, este no bastó para evitar que 2020 fuera uno de los tres años más cálidos de los que se tiene constancia. Por lo general, los efectos de La Niña y El Niño en la temperatura media mundial se dejan sentir con mayor intensidad durante el segundo año del episodio, pero aún está por ver en qué medida la actual fase de La Niña influirá en las temperaturas mundiales de 2021.

Fuente: Organización Meteorológica Mundial

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